Techio comunitario: caminos hacia un programa de formación en comunicación indígena

Techio Comunitário: caminos em direção a um programa de formação em comunicação indígena

Community Techio: ways towards a training program in indigenous communication

 

 

Erick Huerta Velázquez

Doctorando en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana–Xochimilco

Coordinador General Adjunto, Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C.

Ciudad de México, México

redescomunica@gmail.com

http://orcid.org/0000-0001-9358-2334

 

Carlos F. Baca Feldman

Doctor en Sociología

Coordinador de investigación, Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C.

Ciudad de México, México

bacafeldman@gmail.com

http://orcid.org/0000-0002-0952-3727

 

Resumen: A partir de la experiencia de investigación participativa y la construcción de un programa de formación de técnicos comunitarios en México, en este texto se problematizan las características, retos y posibilidades de la comunicación indígena. La invitación que hacemos es a reflexionar sobre las distintas formas de articulación entre los actores involucrados en proyectos de comunicación indígena, que pueden pertenecer a las comunidades o ser externos a ellas. En general, queremos presentar un planteamiento epistemológico y metodológico de los aprendizajes obtenidos a través de todo ese proceso, tomando en consideración los resultados obtenidos gracias a la colaboración de todos los participantes.

 

Palabras clave: comunicación; formación; indígenas; tecnología; epistemología.

 

Resumo: Com base na experiência de pesquisa participativa e na construção de um programa de treinamento para técnicos comunitários no México, neste texto serão problematizados as características, desafios e possibilidades da comunicação indígena. O convite que fazemos é refletir sobre as diferentes formas de articulação entre os atores envolvidos nos projetos de comunicação indígena, que podem pertencer às comunidades ou ser externos a elas. Em geral, queremos apresentar uma abordagem epistemológica e metodológica da aprendizagem obtida através deste processo, levando em conta os resultados obtidos graças à colaboração de todos os participantes.

 

Palavras-chave: comunicação; formação; indígenas; tecnologia; epistemologia. 

 

Abstract: Based on the experience of participatory research and the construction of a training program for community technicians in Mexico, in this text the characteristics, challenges and possibilities of indigenous communication are problematized. The invitation we make is to reflect on the different forms of articulation between the actors involved in indigenous communication projects, which may belong to the communities or be external to them. In general, we want to present an epistemological and methodological approach to the learning obtained through this process, taking into account the results obtained thanks to the collaboration of all the participants.

 

Key words: communication; training; indigenous technology; epistemology.

 

 

 

Fecha de recepción: 14 de marzo de 2018.

Fecha de aceptación: 29 de abril de 2018.

 

 

 

 

1. Introducción

En este breve texto relatamos la experiencia participativa de creación de un programa de formación de técnicos comunitarios con base en las características propias de la comunicación indígena. Nuestra propuesta es pensar en las dimensiones de la academia con relación a las necesidades propias de los pueblos indígenas y al acompañamiento y diálogo de saberes que se da en la construcción de una experiencia que apunta a la construcción de autonomía tecnológica en las comunidades.

El programa Techio Comunitario[1] se compone de tres elementos vinculados entre sí: el Diplomado Comunitario de Promotores en Telecomunicaciones y Radiodifusión, cuatro laboratorios tecnológicos, y una plataforma de aprendizaje en línea. La primera edición del diplomado se llevó a cabo entre octubre de 2016 y mayo de 2017, contó con la participación de 36 personas vinculadas con procesos de comunicación indígena y comunitaria provenientes de seis estados de México. En el desarrollo de este proyecto se involucraron 17 organizaciones y la coordinación general estuvo a cargo de Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C. y Palabra Radio.

La investigación que dio forma a este proyecto se realizó en tres etapas de acuerdo con la metodología de investigación-acción de Stringer (1996) que identifica cuatro fases: la construcción del escenario, en la que se analiza el contexto y se identifican los actores clave; la fase de ver, en la que los actores presentan su visión de la situación; la fase de pensar, en las que analizan e identifican el problema y alternativas; y la fase de actuar, en la que llevan a cabo las acciones.

En concreto, la primera parte del proceso inició con entrevistas a formadores en comunicación indígena que colaboran con comunidades desde hace varios años. Posteriormente, en marzo de 2014 se realizó un taller en la que las mismas personas que fueron entrevistadas y los investigadores nos reunimos en la ciudad de Oaxaca para dialogar en torno a los retos de la comunicación indígena y los proyectos de formación que fomentan estas experiencias. Dos frutos se dieron de este taller: Por un lado, la relatoría escrita que describe el encuentro, publicada por REDES A.C., bajo el nombre de Haciendo milpa (2015); por el otro, el diseño y la intención de trabajar un proyecto de formación que tuviera como fin acercar y facilitar las herramientas tecnológicas necesarias para proyectos de telecomunicaciones y radiodifusión.

La estructura académica del Diplomado se conformó de la siguiente manera: Los módulos del llamado Tronco Común tuvieron que ver con un aprendizaje a nivel básico en comunicación comunitaria y tecnologías, electricidad, electrónica y software libre, que les permitieran a los participantes contar con los conocimientos previos necesarios para poder avanzar hacia los conocimientos específicos de las especialidades en radiodifusión, telefonía celular comunitaria y redes inalámbricas de Internet. Para finalizar, el módulo de integración buscó enfocarse a la aplicación integral del conocimiento técnico a los procesos de comunicación comunitaria, considerando elementos jurídicos y económicos en la toma de decisiones.

En cuanto a la metodología, este programa de formación tomó como referentes pedagógicos y metodológicos las prácticas educativas que forman parte de la visión indígena sobre la enseñanza, la construcción del conocimiento y la socialización de los saberes. Se nutrió también de elementos de la educación popular y retomó planteamientos de las sociedades de conocimiento libre.

La base que permitió que esta metodología tuviera lugar es la figura del llamado Comité Asesor, ya que sus integrantes vienen colaborando entre sí durante varios años como parte de los procesos de articulación y tejido en red de los procesos de comunicación comunitaria existentes a nivel regional, nacional y continental.

En las siguientes líneas problematizamos el concepto de comunicación indígena y, posteriormente, damos cuenta de algunos elementos que consideramos nos ayudan a comprender de una manera más puntual la relación entre la academia y las experiencias de comunicación indígena, a partir de la experiencia vivida en la construcción de este proceso de formación.

 

2. ¿Es posible hablar de comunicación indígena?

Los pueblos y comunidades indígenas han venido apropiándose de distintos medios de comunicación, e incorporándolos como parte esencial de sus estrategias de vida[2], diversos son los ejemplos y alcances de esta incorporación que ha probado ser para muchos pueblos una estrategia esencial en la promoción de su cultura, en la defensa de sus derechos y su territorio[3].

Al hacer comunicación y al apropiarse de los medios de comunicación, los pueblos indígenas incorporan de manera implícita sus valores ancestrales, costumbres, modos de ser y de vivir, tanto en la organización de los medios como en su funcionamiento[4], sin embargo, la incorporación de dichos valores se hace en diferentes grados, dependiendo de la fortaleza que los mismos tengan en la comunidad y la fortaleza de la identidad del propio pueblo o comunidad, pero también considerando la influencia que tienen los medios comerciales, y comunitarios[5], cuyas formas están incorporadas en muchos procesos de formación, pues con base en ellas se ha desarrollado la mayoría de las bases teóricas y prácticas de la comunicación y en específico de la radiodifusión.

En otras palabras, aunque los medios indígenas cuentan con rasgos característicos que los distinguen de otro tipo de medios y que responden a valores comunitarios y a una cosmovisión propios, dichos rasgos característicos no se encuentran sistematizados ni incorporados a un sistema de formación, lo que los sitúa en desventaja con respecto a todos los elementos teóricos y metodológicos de la cultura occidental que se hacen presentes en los programas de formación a que los comunicadores indígenas tienen acceso para su preparación, o que simplemente se transmite a través de los medios de comunicación que se reciben en las zonas donde ellos habitan.

El hecho señalado en el párrafo anterior hace que el intercambio de conocimientos sea desventajoso y se verifique una adopción de ciertos modos de utilización de los medios, en vez de una creación de modos propios fruto de un intercambio de conocimientos entre distintas culturas[6]. En otras palabras, siguiendo a Freire (1969), existe un esquema que propicia un modelo extensionista, sobre un modelo de comunicación, a pesar de los esfuerzos y trabajo constante de los pueblos por desarrollar un modelo de medios propio.

Al responder a lo que nosotros somos, tendríamos elementos para repensar nuestro trabajo radiofónico. Se ha dicho aquí que hay una carencia de contenidos y solamente imitamos modelos externos. Hay una estación ubicada en el centro de la sierra donde los sábados al medio día tienen un programa que se llama el Top Ten y durante una hora, en esa radio comunitaria, nos ponen las canciones de Belinda y de Shakira que están de moda en las radios comerciales y nos hablan de sus conciertos… ¡en el centro de la sierra! (Arturo Guerrero, entrevista personal, 2009).

El problema entonces nos señala que existen conocimientos sobre comunicación indígena y existen espacios de formación para los comunicadores indígenas, pero hay poca sistematización del conocimiento y no hay certeza de que pueda ser incorporado a los espacios de formación que necesariamente requieren un referente al cual acceder en estos procesos.

La 1ª Cumbre de Comunicación Indígena del Abya Yala en 2010, celebrada en el Cauca, Colombia, señaló diversas acciones respecto a diferentes aristas de este problema: En primer lugar, la formación de técnicos que atiendan diversos aspectos de la comunicación indígena. En segundo, contar con espacios de formación bajo un esquema y modelo de formación propio. En tercer término, incorporar el modelo de comunicación indígena en espacios actuales de formación. Por último, ha señalado diversos aspectos que deben caracterizar a la comunicación indígena o a los que la comunicación indígena debe atender. Entre ellos, establecer lineamientos éticos pertinentes a sus principios y valores, buscar modos de que los proyectos de comunicación sean sostenibles, decolonizar conceptos y reconstruir los propios, y fortalecer la participación de todos los sectores de la población.

El alcance de estos objetivos presenta diversos problemas, que exponemos a continuación:

En primer lugar, es difícil precisar el momento de la época moderna en que la comunicación se establece como una estrategia esencial para el desarrollo rural. Sin embargo, puede situarse a partir de los años setenta, en el que se hace presente para impulsar los modelos de desarrollo rural existentes en esta época (Medellín, 2010).  Esta comunicación se da con una marcada tendencia extensionista con un afán de modernizar y llevar el progreso a aquellas zonas que se consideraban menos avanzadas.

En contrasentido a ese modelo de comunicación surgen propuestas que desarrollan enfoques de comunicación alternativos, más cercanos a los movimientos sociales y que enfatizan una comunicación de dos vías, en la que imperan la relación y el diálogo, así como la importancia de la identidad social y cultural como eje de desarrollo.  Es así que entre los años 70 y 80 surge, frente al modelo de comunicación hegemónico, una comunicación llamada alternativa, popular, educativa, o comunitaria, más comprometida con los movimientos sociales y que se construye a partir de la visión de los propios destinatarios (Medellín, 2010).    

Este modelo de comunicación ha facilitado a los pueblos indígenas utilizar las herramientas de comunicación para atender sus necesidades y aspiraciones, pero ello no quiere decir que la comunicación indígena sea una de tantas formas que toma la comunicación para el desarrollo o la comunicación para el cambio social.  Por el contrario, la comunicación indígena, se inserta en una tradición de comunicación mucho más antigua que ellos.

Desde nuestra perspectiva trabajamos la comunicación desde modos propios de hacerla. Hay varias experiencias de modos de comunicación como los tejidos – eso es hacer comunicación – las mingas – eso es hacer comunicación – y otras muchas experiencias culturales nuestras. (ONIC 2009)

Entonces, detrás de los medios masivos de comunicación indígena, (radio, televisión y telecomunicaciones) está un concepto distinto de comunicación, que utiliza las herramientas modernas de comunicación al igual que algunas metodologías y bases teóricas, que se incorporan a una fenomenología de la comunicación propia dando lugar a algo distinto.

La comunicación se vincula a una cosmovisión que incorpora diversos elementos que tienen relevancia para la comunicación indígena. ¿Cómo vincular estos aspectos fenomenológicos en una nueva epistemología de la comunicación?  Estermann (2008) hace un interesante análisis de los principios de la economía indígena, cuestiones similares podrían incorporarse al definir a la comunicación indígena, queda claro que la comunicación indígena, ni lo indígena, como tal existen en la cosmovisión indígena, se trata de una de tantas actividades del buen vivir, la comunalidad, etc.  Pero que al tratarse de un campo de contestación en donde se da lugar un intercambio de conocimientos, es necesario encontrar los mecanismos que incorporen los rasgos fenomenológicos para abrir la posibilidad de un diálogo desde principios y valores propios de estos pueblos.

Por otro lado, estos paradigmas conviven juntos cada vez más, precisamente gracias a fenómenos como el avance de los medios de comunicación y las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), así como a fenómenos como la migración.  En esta realidad, cómo colocar el paradigma de la comunicación indígena en los entornos de formación de modo que la identidad de los medios indígenas no se pierda sino se refuerce.

Illich (2006) nos habla ya de las influencias ocultas en el mercado de la educación y las estrategias del propio sistema para protegerse, pero también nos muestra una de las salidas: la responsabilidad personal del ser humano cuando aprende o enseña. Los pueblos indígenas han reconocido esta capacidad, generan conocimiento y lo transmiten. Sin embargo, identifican una desventaja frente la vorágine de información que les llega y a la cantidad de espacios en los que sus valores y principios en materia de comunicación no se reconocen.

¿Cómo se sigue este camino que parece sencillo a simple vista? ¿Cómo en un sistema tan reticente a lo distinto, se abre paso una forma diferente de comunicación? Es justo una de las preguntas que se plantean los pueblos y sus medios de comunicación. Las estrategias son diversas, pero exigen siempre el establecimiento de un diálogo epistemológico, que ha de lidiar con los factores de poder que sostienen en la academia una forma única de producir de conocimiento[7].

Por último, los dos problemas señalados anteriormente nos llevan necesariamente a un problema epistemológico: ¿Cómo se establece una epistemología que reconozca y permita la transmisión de un modo de ser, pensar y conocer distinto a la dominante? Quienes han estudiado el problema epistemológico relacionado con América Latina, lo ubican desde distintos ángulos y proponen diversas alternativas. Por ejemplo, Santos (2009) presenta como alternativa el reconocimiento de las diferentes parcialidades y a partir de ellas un proceso de traducción. Asimismo, Mignolo (2002) invita a señalar los límites de la epistemología y las disciplinas de la modernidad y a construir e instrumentar nuevas formas de conocimiento como lo hace Silvia Rivera Cusicanqui. Por otro lado, está la propuesta de acercarse al pensamiento complejo avanzando hacia la transdisciplinariedad y la transculturalidad que propone Castro Gómez (2007); de lo que podemos apreciar un claro ejemplo en el análisis de Morín (1992) sobre el sujeto, en el que integra otros campos científicos y brinca las barreras que separan a las ciencias para analizar dicho concepto, a través de un análisis integral que da cabida a otros campos y por consiguiente a otras formas de generar y transmitir conocimiento.

 

3. Retos y posibilidades en los procesos de formación en comunicación indígena

Del análisis del proceso de investigación, encontramos al menos cuatro perspectivas avocadas a los siguientes temas: el reconocimiento de la comunicación indígena, la resignificación de la comunicación, la sistematización de las experiencias que contribuya a los aspectos anteriores y facilite la realización del compartir.

La perspectiva que se construye en torno a la formación en comunicación indígena no apunta hacia una homogenización en las formas y métodos, sino a una estrategia que haga posible que las experiencias particulares se fortalezcan. Aunque en este espacio hacemos una breve presentación de cada elemento, espero podamos pensarlos de una manera integral como elementos interdependientes de un conjunto.

Uno de los elementos identificados es la necesidad del reconocimiento por parte de la academia de los aportes que la comunicación indígena y comunitaria hacen a la comunicación, de la importancia que estos medios tienen para las comunidades y de la lógica distinta a la hegemónica en que funcionan[8].

Nadie espera que la academia forme a los comunicadores indígenas del futuro, su lógica formativa se contrapone a esquemas y valores de formación que operan en las comunidades, como alguno de los académicos entrevistados lo afirmó.  Pero se busca encontrar mecanismos de colaboración que permitan disminuir la brecha que separa las escuelas de comunicación, de la realidad de los medios comunitarios; y que contribuya a sistematizar y posicionar el conocimiento que los medios indígenas y comunitarios generan en su práctica cotidiana[9].

El otro elemento trascendente es la resignificación de la comunicación, los medios de comunicación y de la formación para éstos.  La creación de instituciones basadas en otro paradigma o en otra praxis.  Para ello, es necesario identificar claramente ese otro paradigma esa otra praxis y los elementos que divergen o convergen con el paradigma actual de la comunicación.

Hasta el momento, los estudios sobre comunicación se han centrado más en ver los aportes de la comunicación comunitaria a la ciencia de la comunicación creando una comunicación alternativa distinta a la hegemónica, pero basada aún en las ciencias de la comunicación. Al acercarnos a la comunicación indígena, es posible que suceda lo que le aconteció a V.Y. Mudimbe (1988) cuando fue invitado a participar en una investigación sobre filosofía africana que acabó por señalar la imposibilidad de extender la noción de filosofía a los sistemas tradicionales de pensamiento africano y finalizó hablando de gnosis africana en lugar de filosofía africana.  Así, tal vez esa resignificación de la comunicación que buscan los actores participantes, acabe saliendo del campo científico de la comunicación y vuelque en alguna otra cosa.    

Respecto a lo anterior, es interesante la experiencia que narra uno de los entrevistados, cuando se refiere a la crítica que alguien hace sobre la idea de la radio de transmitir toda la reunión de trabajo.  Desde la perspectiva de quien hacía la crítica de una reunión solo debe transmitirse un resumen o los resultados, o tal vez la inauguración, la gente no tiene porqué escuchar todo lo que sucede.  Sin embargo, quien exponía nos decía que la gente de la comunidad está acostumbrada a pasar días en discusiones de asamblea y pone atención y escucha y para ellos es importante.

Es así que podemos observar que los valores impregnan muchos elementos que parecieran objetivamente neutros, que destruyen los mitos de los estándares, que aquello que llamamos la ciencia de la comunicación requiere de una amplia transformación en cada caso.

La comunicación como ciencia, está basada en universalismos, primera contradicción que hay que vencer al tratar las particularidades de la comunicación indígena y la comunicación de cada comunidad.  Esta vinculación verdad-método (Rivera, 2003) que aparece como esencial a la ciencia moderna y que descalifica todo conocimiento no obtenido de esa manera, es el primer elemento a trascender. Habrá que dejar la comunicación como ciencia para hablar de la comunicación como acción, como acto inherente a la naturaleza, que encuentra valores, formas y métodos en cada comunidad indígena, pero que contiene rasgos comunes que pueden ser compartidos, no como verdad universal, sino como una forma de compartir conocimiento.

Lo anterior nos lleva al siguiente elemento que identifican los actores, la sistematización de las experiencias, como ya hemos visto anteriormente, la comunicación indígena es praxis; esta resignificación de la comunicación se da en la praxis y en la reflexión que se hace sobre ésta, como lo expresa uno de los entrevistados al explicar el modelo de comunicación de la UNICEM: “la gente aprende en la comunidad y reflexiona en la escuela”. 

Por otra parte, alguno de los entrevistados identifica a la academia (dígase universidades no indígenas) como central para sistematizar los saberes. Esta reflexión ha de tomarse con cuidado y relacionarla con otras reflexiones y su contexto, para encontrar el valor real de la aportación de la academia. El esquema de sistematización que utilizan las experiencias de comunicación indígena es muy distinto al método que tradicionalmente utiliza la academia, que recaba datos de los sujetos o actores y luego son reflexionados por un especialista[10] (Aubry y Mora en Baronet et alt. 2011)[11].  En el método de las comunidades, la compilación de información, la reflexión sobre la misma y la acción, no se dan en momentos distintos, el mismo hecho de repasar el proceso ya es reflexión, escribirlo también y al hacerlo se incorpora a la práctica, pero todo ello no se hace por un especialista investigador, sino por el propio sujeto. Entonces, el papel de la academia no está en la compilación de datos para luego hacer sus reflexiones, sino en la ocasión que facilite a los medios indígenas y sus medios de formación la reflexión de su praxis y la compilación de la información reflexionada y luego así cumplir con la idea planteada más arriba de posicionar estos saberes o de poder compartirlos.     

El último elemento de este horizonte son los espacios de lo que algunos llaman “la compartencia”, el compartir, o el estado de constante compartir.  En otras palabras, asegurar la existencia, de situaciones, herramientas, áreas, que posibiliten este compartir, algo que puede ser claramente explicado por la siguiente cita. 

Para que un hombre pueda crecer, lo que necesita es el libre acceso a las cosas, a los sitios, a los métodos, a los acontecimientos, a los documentos. Tiene necesidad de ver, de tocar, de manipular, gustoso de asir todo lo que le rodea en un medio que no esté desprovisto de sentido.  Ese acceso se le rehúsa hoy en día.  Cuando el saber se ha vuelto un producto, adquiere la protección que se dispensa a la propiedad privada (Illich 2006, 318).

Justo en este punto los participantes ofrecen soluciones: como la creación de laboratorios técnicos con herramientas que se compartan, transmisores que puedan prestarse cuando un equipo se queme o lo confisquen y también manuales, software, pero, sobre todo, el compartir experiencias. 

 

4. A modo de conclusión

La experiencia de investigación y vinculación entre la academia y las experiencias de comunicación indígena que hemos relatado constituye un acercamiento a una manera de comprender los procesos en los que la comunicación y sus tecnologías se tejen entre lo que Jaime Martínez Luna (2013) nombra como un proceso de imposición, resistencia y adecuación entre lo propio y lo externo de las comunidades indígenas.

La vinculación que se dio entre las organizaciones, los comunicadores y comunicadoras, la academia y las comunidades, a partir del programa de formación Techio Comunitario, no han permitido sistematizar una serie de retos y posibilidades de articulación de proyectos de comunicación indígena. De esta manera, se requieren repensar los espacios, las dinámicas, las metodologías, los conceptos y las formas de articulación para generar estrategias que permitan a las comunidades generar, administrar y sostener sus propios medios de comunicación.

 

 

 

Referencias

Baronnet et al. 2011. Luchas muy otras Zapatismo y autonomía en las comunidades indígenas de Chiapas.  México: UAM, CIESAS, UACH.

 

Castro-Gómez, Santiago. 2007. “Decolonizar la Universidad: La hybris del punto cero y el diálogo de saberes”. En Santiago Castro-Gómez y Ramón Grosfoguel (comps.). El Giro Decolonial: reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global. Bogotá: Siglo del Hombre Ediciones.

 

Dussel, Enrique. 2005. Transmodernidad e Interculturalidad (Una interpretación desde la filosofía de la liberación). México: Universidad Autónoma Metropolitana.

 

Estermann, Josef. 2008. Si el sur fuera el norte: Chakanas interculturales entre Andes y Occidente. La Paz: ISEAT.

 

Freire, Paulo. 1969. Extensión o comunicación: La Concientización en el Medio Rural. México: Siglo XXI.

 

Ginsburg, F., Abu-Lughod, L., & Larkin, B. 2002. Media Worlds: Anthropology on New Terrain. California: University of California Press.

 

Huerta, Modulo 3-TIC para los Pueblos y Comunidades Indígenas Tool of Best Practice and Policy Advise del Connnect a School Connect a Community UIT http://www.connectaschool.org/itu-module-list consultado 19-04-2011.

 

Illich Ivan. 2006. “La Sociedad Desescolarizada”. En Obras Reunidas V.I. México: FCE.

 

Martínez Luna, J. 2013. Textos sobre el camino andado (Vol. I). Oaxaca: CSEIIO.

 

Medellín, S. 2010. Radio Chuchutsipi la Voz del Pueblo: surgimiento y potencialidad de una radio comunitaria totonaca. Tesis de maestría, Universidad Autónoma Metropolitana- Xochimilco.

 

Mignolo, Walter. 2002. “El potencial epistemológico de la historia oral: algunas contribuciones de Silvia Rivera Cusicanqui”. En Daniel Mato (coord.) Estudios y Otras Prácticas Intelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas: CLACSO.

 

Morin, Edgar. 1992. “La noción de sujeto”. En Nuevos Paradigmas, Cultura y Subjetividad. México: Paidós.

 

Mudimbe, V.Y. 1988. The Invention of Africa. Indiana: University Press London.

 

Organización Nacional Indígena de Colombia. 2009. Diagnóstico de Emisoras y/o Radios Indígenas. Bogotá: Organización Nacional Indígena de Colombia.

 

Rahman A. 1989. “Peoples Self-development”. En Rahnema & Bawtree (comp.) The Post Development Reader. Londrés: Zed Books.

 

Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C. 2015. Haciendo milpa. México: Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C.

 

Santos, Boaventura de Sousa. 2009. Una Epistemología desde el Sur. México: CLACSO-Siglo XXI.

 

Stringer E. 1996. Action Research: A Hand Book for Practitioners. Sage: California.

 

Walsh, Catherine. 2007. “Interculturalidad y Colonialidad del Poder”. En Castro y Grosfoguel (comp.). El Giro Decolonial: reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global. Bogotá: Siglo del Hombre Ediciones, Bogotá.

 



[1] Para información más detallada: https://techiocomunitario.net/

[2]  Véase Huerta, Modulo 3-TIC para los Pueblos y Comunidades Indígenas Tool of Best Practice and Policy Advise del Connnect a School Connect a Community http://www.connectaschool.org/itu-module-list

[3] Puede revisarse a manera de ejemplo el estudio de Ginsburg, F., Abu-Lughod, L., and Larkin, B. 2002. Media Worlds: Anthropology on New Terrain. California: University of California Press,.

[4] Véase a manera de ejemplo Yasarekomo: Una Experiencia de Comunicación Indígena en Bolivia, FAO 2004  http://www.fao.org/docrep/006/y5311s/y5311s00.HTM 

[5] Véase las conclusiones del estudio: Organización Nacional Indígena de Colombia. 2009. Diagnóstico de Emisoras y/o Radios Indígenas: 61. Bogotá,  

[6] Como afirma Walsh (2007, 52) “… esto radica en la necesidad de alentar procesos de translación mutua de conocimientos en lo plural. El objetivo… representa la construcción de un nuevo espacio epistemológico que incorpora y negocia los conocimientos indígenas y occidentales (y tanto sus bases teoréticas como experienciales)”.

[7] Véase por ejemplo lo señalado por Audry en el primer capítulo de Luchas “muy otras” Zapatismo y Autonomía en las Comunidades Indígenas de Chiapas (Baronet et al. 2011).

[8] Parece a este caso aplicable la frase de Dussel (2005) “Es ya habitual decir que nuestro pasado cultural es heterogéneo y a veces incoherente, dispar y hasta en cierta manera marginal a la cultura europea. Pero lo trágico es que se desconozca su existencia, ya que lo relevante es que de todos modos hay una cultura en América Latina. Aunque lo nieguen algunos, su originalidad es evidente, en el arte, en su estilo de vida.”

[9] Rahma (1989, en Rahnema 1997, 324) explica que una forma de romper el monopolio del conocimiento está en dar a la gente el derecho de utilizar el conocimiento que tiene para empezar, dándole oportunidades y asistencia, si lo requiere, para avanzar en su auto conocimiento y auto investigación como la base de su acción y de revisarse y revisar sus experiencias en la acción  

[10] En una entrevista, el que narra de forma oral ofrece los datos, que posteriormente serán sistematizados clasificados e interpretados, por un “pensante” el proceso mental culmina en un producto material, que es el documento público. El espacio que existe entre lo verbal y lo escrito conlleva lógicas del capital y de una neocolonización que en la mayoría de las regiones del mundo son inseparables.   

[11] La recomendación académica de nuestras ciencias sociales es recorrer sucesivamente las clásicas dos etapas falaces: primero investigar –en realidad solo hacer pesquizas y luego actuar- de hecho, solo declarar y recomendar acciones de corte exógeno… 

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